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Futbol grátis y otros rollos

In Argentina Reflexiva on agosto 12, 2009 at 2:14 am

Cuando el estado apela al orgullo nacional.

Por Nicolás Gallo

Cuando los gobiernos tambalean y peligra su continuidad en el poder, como por ejemplo luego de caer en una profunda crisis social o la de un conflicto bélico, salvando las distancias, utilizan el recurso del Nacionalismo, tocando lo más profundo del ser, el sentimiento de pertenencia a la nación propia, al orgullo nacional.

En Argentina se recuerdan casos paradigmáticos como lo fueron,  el Mundial de 1978 y la guerra de las Malvinas en 1982, ambos para que  los militares se perpetuaran en el poder ante el descontento de la gente, frente a una caída inminente del golpe de estado, antidemocrático, corrupto, invasivo,  asesinos y genocidas.

Quizás el caso más relevante a nivel mundial sean los casos, de la concepción política e ideológica de Hitler,  quien utilizo para llevarla a cabo, el recurso de nacionalismo para conquistar a las masas para cometer el mayor genocidio a la comunidad judía. Otro caso es el del ex presidente de Estados Unidos, George W. Bush y la invasión bélica hacia  Afganistán e Irak, luego del 11 de septiembre del 2001, ante el mayor atentado que sufría los Estados Unidos en el corazón financiero de New York. La caída de las torres gemelas toco el orgullo del ser Nacional Norteamericano. Claro estaba que el conflicto perseguía intereses por expropiar petróleo de otras tierras. Con el recurso de los atentados, logro generar una campaña en base al pánico de la población. Con esto, el presidente, logra gobernar al país por un mandato más y conquistar nuevos pozos petroleros a costa del primer genocidio del sigo XXI, con las víctimas inocentes que deja la guerra de Irak.

Los gobiernos comienzan a debilitarse cuando aparecen datos e información que se va filtrando por las esferas políticas y multimedios. El caso actual de la Argentina: el impuestazo que se aplico al gas y la luz, la manipulación del INDEC, la crisis con el campo, la falta de financiamiento, se acabo la caja subsidiaria a empresas de amigos, sumado a  los galopantes datos de pobreza, que se estima en un 40% de la población y continua en ascenso. Hizo que el gobierno realizara una fuerte apuesta, recurriendo al Nacionalismo histórico del pueblo.

El Futbol en  Argentina representa uno de los mayores orgullos del ser nacional, el país nunca es el mismo cuando se para la pelota. La medida de transmitir futbol gratis, por televisión abierta para todo el país fue tomada por la administración de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, ante el fuerte deterioro que enfrenta a su gobierno. A cambio de una suma sideral de dinero, se calcula que unos 600.000 millones de pesos argentinos, y unos cuantos juicios por parte de la compañía TSC,  quién le vencía el contrato en 2014.

Con esta medida el gobierno intenta enfrentar la crisis política, económica y social  reconquistando el orgullo del  ser nacional, de un pueblo que cada vez  le da más la espalda.

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Murió el único perro “preso” de la Argentina

In Sociedad on agosto 11, 2009 at 8:22 pm

Se llamaba “Chiquito” y estaba alojado desde 2003 en el destacamento de La Orilla, en Esperanza, Santa Fe, por una causa por “lesiones leves culposas”


1901_Chiquito_elperropreso_FotoElColonodelOestePor José Bordón

SANTA FE.- “Chiquito”, el único perro preso en la Argentina, por una causa que instruyó la justicia local por “lesiones leves culposas” hace seis años, murió en el destacamento La Orilla, de Esperanza, donde se encontraba detenido al aguardo de la condena o absolución.

“Chiquito”, era de raza mestizo, según explicó la médica veterinaria Mónica Campini, convocada por la policía para extender la certificación médica correspondiente por el deceso del perro, que se agregará a la causa.

El animal se encontraba alojado en las instalaciones de dicha dependencia policial en carácter de secuestro, a disposición del Juzgado Correccional de la Sexta Nominación de la ciudad de Santa Fe, desde el 9 de enero de 2003.

Días antes, en la localidad de San Carlos Centro, había mordido y lesionado a un hombre, que lo denunció, pasando la causa a instancia judicial, de donde partió la orden de detención, acusado por lesiones leves culposas.

El magistrado entendió que debía enviarlo a una comisaría lejana de la casa del denunciante y por eso fue destinado, atado a un palo, con collar y cadena, al destacamento esperancino.

A pesar de todo el tiempo transcurrido, la justicia santafecina se olvidó de “Chiquito”, quien, seguramente de viejo, murió el sábado pasado mientras aguardaba que el juez lo condenara o lo absolviera.

Fuente: La Nacion.com http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1161161&pid=7071705&toi=6481#lectores

Los Kirchner, flor de capitalistas

In Argentina Reflexiva on agosto 10, 2009 at 5:30 am

Mario Vargas Llosa

¿Crisis del capitalismo? Sí, es verdad, en los últimos años el poderoso sistema capitalista, tan denostado y tan extendido al mismo tiempo, que se veía indestructible, pareció derrumbarse a escala planetaria, no por acción de sus viejos enemigos, los comunistas y los socialistas radicales, sino por efecto de lo que el profeta Marx llamaba sus “contradicciones internas”, es decir, la corrupción e irresponsabilidad de sus banqueros, financistas, empresarios, especuladores, estafadores y piratas que, enceguecidos por la fiebre del lucro y la voracidad crematística, fueron empujándolo hacia el abismo, donde terminó por rodar y hacerse trizas (bueno, casi).

Las consecuencias resultaron catastróficas, desde luego: quebraron bancos, las bolsas se escurrieron hasta quedar exánimes, desaparecieron millones de puestos de trabajo, los niveles de vida de tres cuartas partes del globo cayeron en picada, prestigiosos hombres de empresa fueron a la cárcel porque el naufragio sacó a la superficie sus pillerías y embauques y, en resumen, los ricos dejaron de serlo tanto, la clase media se empobreció brutalmente y los pobres se volvieron miserables.

Ahora bien, hubo algunas excepciones a la regla, felizmente, que dejan entrever una esperanza para la supervivencia del sistema, es decir, para su recuperación sobre bases más firmes y exitosas. Tomemos como ejemplo a dos capitalistas ejemplares que no sólo sortearon felizmente la crisis que descuajeringaba a sus colegas, sino que, en estos tiempos de tragedia y quebranto, consiguieron multiplicar siete veces su capital.

¿De quiénes hablo? De los esposos Néstor Kirchner y Cristina Fernández, por supuesto. El ex presidente de la Argentina y su sucesora, la actual mandataria, eran poseedores en 2003 de un patrimonio que ellos presentaron en su declaración jurada y que la Oficina Anticorrupción, dependiente del Ministerio de Justicia, evaluó en el equivalente de un 1,2 millones de euros de la época. En 2007, cuando la señora Kirchner ocupó la Casa Rosada, este capital se había casi triplicado, hasta alcanzar unos 3,2 millones de euros. Pero fue en diciembre de 2008 cuando dio un salto espectacular y en sólo 12 meses alcanzó la cifra (vertiginosa para cualquier bípedo común y corriente) de 8,5 millones de euros.

¡Aprendan, capitalistas de pacotilla, mediocres y ramplones, tipo Madoff, que como éste merecerían pasar el resto de sus años en la cárcel por ineptos! Eso es ser unos capitalistas de verdad, audaces, ingeniosos, creativos, que, cuando todos a su alrededor perdían lo que tenían y lo que no tenían, fueron capaces de disparar a las nubes sus ingresos y demostrar de este modo que el sistema tiene recursos y vericuetos para sortear las peores calamidades y aun medrar con ellas.

¿Cómo consiguieron este milagro Néstor Kirchner y Cristina Fernández? Lo ha sacado a la luz en Buenos Aires la diputada de la oposición Patricia Bullrich, del Acuerdo Cívico y Social, según leo en una crónica de Alejandro Rebossio ( El País , 26 de julio) que no tiene desperdicio y que debería ser estudiada como un catecismo por todo capitalista que aspire a emular a esa pareja excepcional.

Los esposos Kirchner, ambos abogados, eran ya, en 2003, cuando don Néstor subió a la presidencia de su país, bastante prósperos. Tenían 23 inmuebles, que alquilaban, y cuentas bancarias. Sin que ello los distrajera de sus responsabilidades políticas -doña Cristina era senadora y colaboraba estrechamente con el mandatario en sus tareas de gobierno-, este patrimonio se fue revaluando mediante la compra, rehabilitación y venta de inmuebles y sagaces inversiones financieras. Además de alquilar algunas de sus propiedades para que sirvieran de hoteles, constituyeron, en sociedad con uno de sus hijos, una consultoría que asesoraba a sus clientes en “economía, finanzas, derecho, ciencias sociales, educación, administración y otras disciplinas”. ¿Cómo no hubiera tenido gran éxito una empresa de servicios semejante? ¿Quién, que tenga dos dedos de frente, no hubiera querido ser asesorado en sus negocios e inversiones por ese par de presidentes tan enterados y prósperos?

Pero las operaciones, rayanas en la genialidad, que hicieron de verdad la fortuna de la pareja tuvieron como escenario la muy bella localidad de El Calafate. Un paisaje divino, aire purísimo y glaciares, el más hermoso de los cuales fue bautizado Perito Moreno, que quitan el habla, hacen pensar en las historias de Jack London y atraen a ese rincón de la Patagonia argentina a millares de turistas cada año. Pues bien, gracias a la generosidad del alcalde del lugar, un caballero llamado Néstor Méndez, los Kirchner compraron en 2005 unos terrenos de 60.000 metros cuadrados y pagaron 69 céntimos de euro por metro cuadrado. Al año siguiente lo revendieron ¡a 50 euros el metro cuadrado! Así financiaron su lindo hotel -lo conozco- en El Calafate. Ese mismo año se hicieron dueños de otros 129.000 metros cuadrados (a 69 centavos de euro por metro cuadrado) y los revendieron, pocos meses después, a 50 y a 57 euros el metro cuadrado.

En su crónica, Alejandro Rebossio cita una declaración de Aníbal Fernández, jefe de Gabinete de la presidenta argentina, en respuesta a los maliciosos que ven gato encerrado en estas formidables operaciones empresariales: “Nadie que ejerza el poder está impedido de tener un patrimonio propio y que éste tenga vida, lo que es la esencia del capitalismo”. Tiene toda la razón del mundo, por supuesto, y estoy seguro de que la deficiente mafia rusa -deficiente porque, a diferencia de los Kirchner, parece haber perdido, por culpa de la crisis, la mitad de los incontables billones que tenía- debía impregnarse de esta filosofía y enfrentar al mundo, sin complejos de inferioridad, proclamando que, haciendo lo que hacen, no roban, ni contrabandean, ni piratean, sino mantienen viva y llameando la esencia metafísica del capitalismo.

El mérito de los esposos Kirchner es tanto mayor si se tiene en cuenta que a ellos, a juzgar por los discursos con que suelen hipnotizar a los electores que los llevaron al poder y que he tenido la ocasión de padecer, el capitalismo no les gusta nada. Más todavía, son sus encarnizados adversarios. Y abominan de él porque lo consideran explotador, egoísta, abusivo y corruptor.

Sus verdaderos amigos y afines son gentes como el comandante Hugo Chávez, de Venezuela, o el comandante Daniel Ortega, de Nicaragua, con quienes a menudo se estrechan en efusivos abrazos y profetizan la próxima derrota del imperialismo. Sus corazones son de izquierda (sólo sus bolsillos y los vestidos de doña Cristina son de derecha) y por eso a muchos capitalistas, durante sus dos gobiernos, además de injuriarlos, les han hecho pasar muy malos ratos, al nacionalizarlos, abrumarlos con regulaciones y nuevos impuestos, hasta el extremo de que la fuga de capitales en la Argentina, según un despacho de la Agencia EFE del día 2 de agosto, alcanzó sólo en el primer semestre de este año los 7860 millones de euros. Las cifras proceden del Banco Central, una institución según la cual, desde que comenzó la crisis financiera, unos 30.300 millones de euros en ahorros de argentinos escaparon al exterior o fueron escondidos en cajas de seguridad o bajo el colchón.

O sea que mientras la empresa Kirchner hacía pingües negocios, el capitalismo se desmoronaba en la Argentina y ganaba terreno esa peculiar filosofía de los esposos gobernantes según la cual no hay contradicción alguna en ejercitar y aprovecharse de un sistema odioso al mismo tiempo que se obra desde el gobierno por su ruina y extinción.

Quizás ésta sea la explicación del enredo: la benemérita pareja no se ha hecho rica por codicia ni muchísimo menos, sino para dar una lección ideológica práctica a su pueblo. Su conducta responde a un propósito laberíntico, semejante a esas deslumbrantes y sutiles construcciones intelectuales de los cuentos de su compatriota Jorge Luis Borges. Un propósito altruista y pedagógico destinado a mostrar, en carne viva, inmolándose en el intento, lo sucio y pestilente que es el sistema capitalista, pues permite a un par de políticos del común volverse millonarios en un plazo brevísimo, pese a las inclemencias y zozobras que vive su país, mientras millones de argentinos se empobrecían, los agricultores se sentían amenazados, las empresas quebraban y los ahorristas veían cómo la inflación volatilizaba las reservas con que esperaban afrontar la vejez. Héroes y mártires del capitalismo, pues. ¡Flor de pareja!

Fuente: La Nación. com http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1160627&pid=7060083&toi=6258

Viven en una nube

In Argentina Reflexiva on agosto 7, 2009 at 7:44 pm

Por Roberto Cachanosky

Cuando a mediados del año pasado algunos pocos economistas sosteníamos que esto terminaba en un Rodrigazo, más de uno consideró que estábamos exagerando. El incremento de la energía eléctrica ya es un hecho y ahora se vino el gran tarifazo del gas. ¿Por qué sorprenderse de semejante tarifazo si cualquiera que siguiera en detalle las cuentas públicas y los subsidios que estaba dando el Estado iba a terminar en un tarifazo? Pero bueno, tal vez ahora se convenzan que muchas veces uno no es pesimista, sino que trata de anticipar qué puede ocurrir cuando se adoptan medidas irracionales.

Como muchos habitantes yo también tuve el correspondiente tarifazo en la cuenta de gas. La idea de usar mi caso es solo para mostrar el disparate impositivo que ha lanzado el Gobierno y que afecta a muchas personas.

Para hacer homogénea la comparación voy a relacionar el período 4 de 2009 con el período 4 del 2008, que mide los mismos meses de consumo. ¿Cuál fue el incremento en el monto final de la factura? En el período 4 de este año pagué un 159% más que en el período 4 del año pasado, habiendo consumido un 20% menos de metros cúbicos. En el período 4 de este año consumí 1089 m3 contra 1364 del año pasado. Esto quiere decir que si consumiendo un 20% menos pagué un 159% más, el incremento es mucho mayor por el servicio de gas.

En rigor, cuando uno mira las dos facturas se encuentra con un incremento del costo del m3 del 84,4%, ya que el costo pasó, en mi caso, de $ 0,166753 por m3 a $ 0,307528 por m3. Hasta aquí no tengo grandes quejas porque yo mismo siempre he sostenido que era un disparate el dinero que se iba en subsidiar el gas y la energía. Es más, lo que no pagábamos en la cuenta de gas lo pagábamos en impuestos que luego se usaban para financiar los subsidios. Sin embargo el primer problema que se presenta con este tarifazo es que el componente impositivo creció mucho más que el costo del m3. En mi caso el componente impositivo (IVA, impuestos sobre ingresos brutos, tasas, decreto 2067/08, etc.) se incrementó el 438%. Es decir, en la factura del período 4 del año pasado había $ 96,52 en impuestos, tasas, etc. En el período 4 de este año la suma de todos los impuestos de la factura es de $ 519,3. El costo impositivo en la factura del año pasado representaba el 28,89% del total. El costo impositivo de la factura de este año representa el 60,04% del total. Puesto en otras palabras, del monto final de la factura pago más impuestos que por lo que pago por consumir gas.

Como frutilla del postre, en la factura de este año aparece el famoso impuesto del decreto 2067/08. Pero ese no es el problema, el problema es que, encima, me cobran el IVA sobre el importe del decreto 2067/08. Es un impuesto sobre otro impuesto, por más que en el decreto hablen de cargo tarifario. Lo de cargo tarifario es una triquiñuela de leguleyo para aplicar el IVA sobre un impuesto que se le cobra a los consumidor y expoliar aún más al contribuyente. Es como el caso del impuesto al cheque. Cuando uno hace el cheque para pagar el impuesto a las ganancias, también tiene que pagar el impuesto al cheque para pagar el impuesto a las ganancias.

Pero, ¿a qué se destinan estos famosos fondos del decreto 2067/08? A financiar la importación de gas natural licuado. En la genialidad que impera en este Gobierno, como destruyeron la industria gasífera argentina por medidas demagógicas, ahora tiene que importar gas, para ello primero hay que hacerlo líquido para poder transportarlo y una vez que está en Argentina hay que volver a gasificarlo. Se estima que el costo de importación es de U$S 6 el millón de BTU. Por otro lado, al productor local de gas, en promedio, se le paga aproximadamente U$S 2 por millón de BTU. La pregunta es: ¿por qué no pagarle el precio pleno al productor local en vez de importar gas? Siguiendo el razonamiento del modelo productivo del Gobierno, no se entiende porqué está bien destruir a la industria gasífera argentina para después tener que hacer toda una pirueta para importar gas natural licuado. Tampoco se entiende porqué no se recompone el precio interno en vez de importar gas, mientras el Gobierno se encarga de frenar las importaciones de otros productos para ampliar el saldo de balance comercial y de esta forma financiar la fuga de capitales. Es todo tan absurdo y ridículo, que no se entiende cuál es la lógica que aplican para hacer este tipo de cosas. Lo que ha hecho el Gobierno con el tema gasífero y este impuestazo es equivalente a que dinamite mi casa y después me cobre un impuesto para reconstruirla y, encima, no me dan la plata a mí para reconstruirla, sino que la maneja un burócrata a través de fondos fiduciarios que nadie sabe muy bien cómo se utilizan ni hay rendiciones de cuenta accesibles para cualquier contribuyente.

El argumento de algunos funcionarios del Gobierno es que la gente que vive en San Isidro o en el Barrio Norte puede pagar el aumento de la factura. En primer lugar, vivir en San Isidro o Barrio Norte no implica ser un ciudadano de segunda o una mala persona a la que hay que castigar. ¿Cuál es el criterio del Gobierno? ¿Hacer que los pobres dejen de ser pobres, es decir, igualar para arriba o hacer que todos sean pobres, igualando hacia abajo, salvo la nomenklatura que vive a costa de los contribuyentes que seguirá teniendo un nivel de vida superior al resto de la población? Si hay gente que no tiene gas, el camino más adecuado es aplicar el precio de mercado al consumo de gas y generar la confianza institucional para que se produzcan inversiones que les lleve gas a todos los habitantes del país. Claro que este es un camino más largo que el Gobierno, ha dado acabadas muestras, que no le interesa recorrer.

Lo cierto es que para este Gobierno todo se arregla con impuestazos y regulaciones desopilantes. Al campo hay que cobrarle impuestos porque es la protesta de la abundancia y de las 4 x 4. A los ganaderos hay que prohibirles la exportación porque quieren lucrar con el hambre del pueblo. A los que consumen gas hay que cobrarles porque pueden pagarlo y no tienen que quejarse y además viven en San Isidro o Barrio Norte, lo que parece ser un pecado para aquellos que tienen casas de fin de semana en El Calafate. A los asalariados y jubilados se les cobra el impuesto inflacionario y no tienen que quejarse porque el INDEC de Moreno dice que no hay inflación y, por lo tanto, decir que hay inflación es destituyente.

Definitivamente viven en una nube de gas.

Fuente: La Nacion.com http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1159106

El periodismo argentino

In A mi no me gusta on agosto 3, 2009 at 10:27 pm

periodistaJulio-Blanck

Muchas veces escuchamos decir que el periodismo es el cuarto poder. Si bien esto es discutible, en nuestro país con la calidad de nuestros políticos: con falta de estudios, compromiso ideológico, corruptos, y unos cuantos calificativos mas negativos;  éste oficio se ubica unos escalones mas arriba.  El problema es que también, dentro de la esfera periodistica, los referentes que tenemos no son mucho mas entusiastas que los políticos.  Que me dicen de Eduardo Van der Kooy y Julio Blanck?

Estos dos personajes se las traen de verdad. Están a cargo del ciclo “Código Político” en el canal Todo Noticias y son referentes claros de los temas políticos y económicos del diario Clarín. Cuando uno los mira, los escucha, los lee se da cuenta de lo infame que son.  Estos periodistas  son los verdaderos  formadores de opinión y de la agenda política de los problemas argentinos.  Los políticos van detrás de sus planteos,  siempre detrás. Los periodistas proponen un tema, lo tantean con el humor de la gente y si vende, logran su cometido.

El problema que se plantea es que los intereses que desvela a estos periodistas no represenatan los verdaderos problemas que tiene el país, ni el futuro del mismo. Viven de la venta  de un producto a diario, el mes a mes, el año a año, según el gusto de sus auspiciantes. No les interesa el hambre ni la pobreza, para ellos, es un tema trillado, tema que no  vende no se publica, este es el lema; al igual que la contaminación de los ríos y la papelera que comparten con sus socios de La Nación.  Son del Grupo Clarín, el diario que calla y manipula la historia Argentina.